Japón y su lucha contra la obesidad

Alimentación el Japón

La obesidad generalizada es una epidemia global, sobre todo si tenemos en cuenta el impacto creciente sobre la juventud. En los países occidentales, sobre todo en Estados Unidos cuya población con obesidad llega al 33%, esta enfermedad va en aumento debido a la pasividad de las autoridades por un lado, y, por otro, a la falta de concienciación  y cultura  social sobre la importancia de la alimentación.

La falta de tiempo a causa de las largas jornadas de trabajo, los altos precios de los alimentos saludables tales como las verduras, la fruta o el pescado fresco, y la presión por parte de las distintas  industrias productoras de comida rápida, las azucareras o las mega empresas de productos procesados son escollos muy difíciles de superar sin un gobierno activo que vele por el bienestar de sus ciudadanos.

Uno de esos gobiernos comprometidos es el de Japón, que con solo un 3,5% de obesidad en su población adulta, es el país desarrollado con menor tasa de sobrepeso. Su estrategia para la lucha contra esta epidemia  está formada por tres puntos esenciales:

  1. Mantener la cultural social tradicional japonesa de su cocina con sus alimentos locales sanos y frescos.

  2. Comprometer a los distintos pilares de la sociedad, siendo éstos el sector privado, el educacional y las propias familias, en el proceso de concienciación colectivo.

  3. Legislar a favor de la alimentación saludable.

En este último punto destacan dos leyes por encima de las demás:

La ley Shuku Iku

Tiene un trasfondo filosófico  aplicado a la ingesta de alimentos, combina las palabras Shuku (comida) e Iku (educación moral, intelectual y física), cuyo objetivo es comunicar a a los jóvenes la importancia de una nutrición saludable, desde su recolección, pasando por su producción hasta su consumo.

La ley Metabo

Ley que tiene como prioridad controlar el peso y el índice de masa corporal de los individuos, simplemente incitando a la población a hacerse revisiones anuales de medición del contorno de sus cinturas. Involucrando a las empresas a velar por la salud física de sus empleados, siendo ésta un principio básico en la productividad y la efectividad laboral.