La rebelión de los algoritmos

La inteligencia artificial

Los algoritmos inteligentes se están rebelando contra los seres humanos. Un estudio concluye que para el 2022, es decir en menos de 5 años, la IA eliminará alrededor de un 6% de los trabajos, sobre todo los empleos sumamente repetitivos, mecánicos y que no requieren de una formación ni de una creatividad elevada.

Los robots se harán con el control de los servicios de asistencia al consumidor, siendo ya capaces de entender correctamente tanto el lenguaje como la capacidad de expresión de los individuos. Éstos han conseguido interpretar el comportamiento humano, sus distintas necesidades y anhelos, para así poder tomar decisiones por ellos.

Además, los algoritmos inteligentes ya son capaces de construir elementos 3D a partir de esquemas y diseños tales como casas prefabricadas, prótesis ortopédicas u órganos para trasplantes;  de conducir vehículos con menor tasa de accidentes; dibujar tatuajes con un trazo más firme que una persona; realizar diagnósticos médicos e incluso servir comida en restaurantes de comida rápida.

La robotización y mecanización del trabajo es inevitable, incluso hasta positiva, si se toman las políticas correctas a medio/largo plazo para que el ser humano tenga que trabajar por obligación cada vez menos y poder así poder crear bienestar para la sociedad a su libre albedrío.

Políticas tales como la Renta Básica Universal (RBU), un impuesto a los algoritmos, liberalización de las tecnologías para que sean accesibles a todos y energía libre serán necesarias para combatir la tendencia a 0 de los precios debido a la Uberización de los mercados.  Es nuestra responsabilidad,  la de los ciudadanos, de exigir a nuestros políticos que tomen las medidas necesarias para que la sociedad  no se transforme en un neofeudalismo, en el cual los oligopolios y las grandes familias dispongan de toda la tecnología, y el resto dependamos de su voluntad. La culpa nunca será de las máquinas, sino de las mentes que las dominan.