La estupidez del hombre y sus consecuencias

Consecuencias del cambio climático

Dos cosas son infinitas: la estupidez humana y el universo; y no estoy seguro de lo segundo.

Albert Einstein

Efectivamente, la estupidez humana es infinita y sus consecuencias son devastadoras. La era de la estupidez (Age of stupid) es un documental revelador dirigido por Fanny Armstrong, una documentalista británica, activista contra el cambio climático.

Se ambienta en un futuro próximo, concretamente en el año 2055, en el cual el mundo ha sido devastado por un cambio climático extremo y catastrófico. Londres se ha inundado, Sydney está en llamas, Las Vegas ha sido enterada viva y ahora vuelve a ser un desierto, la selva amazónica se ha quemado, los Alpes son meras rocas sin nieve alguna y la India ha sido borrada del mapa por culpa de una guerra nuclear. El último ser humano, en concreto un archivista (Pete Postlethwaite) ha sido el elegido como guardián del repositorio del último atisbo de conocimiento y arte de la raza humana en una torre que sirve como antena gigante en medio del océano ártico. Solo en su enorme almacén, repasa una y otra vez, afligido, los archivos digitales de las consecuencias de la catástrofe preguntándose en qué momento empezó todo a torcerse y cuál fue el punto de no retorno, pero sobre todo, el porqué de la raza humana en no salvarse sabedora de antemano de las terribles consecuencias  de sus acciones.

Navegando por medio de centenares de  informes sobre los efectos del cambio climático y de noticias sobre la civilización yendo hacia su total destrucción, se centra en las historias reales de seis individuos que vivieron al principio del siglo XXI para ilustrar diversos aspectos de la catástrofe, los cuales, cada uno en sus circunstancias, ayudó en mayor o menor medida a acelerar el proceso, o por el contrario, intentó impedirlo. Estas seis historias toman forma de un documental que las entrelaza como segmentos de vidas reales de personas que vivieron en el año 2008 para así cambiar la narrativa del documental desde la ficción a la realidad.

La Tierra es nuestra casa, nuestro refugio, por lo que es nuestra responsabilidad y obligación mantenerla habitable tanto para nosotros como para el resto de las especies. Seamos conscientes del daño que nos estamos haciendo los unos a los otros y tomemos un actitud proactiva al respecto.