Los filtros de la prensa seria

La prensa multicanal

Uno no puede librar una guerra en la actualidad sin el apoyo de la opinión pública, que es tremendamente moldeada por la prensa y otras formas de propaganda.

Douglas MacArthur

Triste es que la conciencia pública del entorno, la opinión generalizada de lo que es la sociedad en su conjunto, de lo que ha sido la historia del ser humano desde la aparición de la escritura diste tanto de la realidad. Los preceptos democráticos favorables al capital manifiestan que los medios de comunicación son libres e independientes en su deber de buscar y exponer a la masa social la verdad sobre los asuntos fundamentales que le afectan, de ejercer su rol constitutivo de contrapoder en favor de la Libertad, únicamente  alcanzable mediante información veraz, actualizada, pública y de accesibilidad universal. No obstante, ¿Cómo resolver la contradicción entre la libertad de prensa -el beneficio público y social-  y la dependencia financiera como método de supervivencia?

Los regentes del poder, el establishment, gozan de la capacidad para establecer los términos de la discusión, del discurso público y generalizado; determinan qué es lo que se puede oír, escribir, leer o incluso ver, o lo que es lo mismo, definen los límites del pensamiento mediante campañas regulares de propaganda, filtrado de información sensible al statu quo, presiones tanto judiciales como populares y económicas sobre los medios disidentes.  En realidad, se trata de una opinión pública sesgada como consecuencia de las leyes naturales del capitalismo y del obrar de la fuerzas de mercado.

La censura se interioriza y normaliza a todos los niveles organizativos en la creación de una noticia, desde la orientación ideológica e interés individuales de los propietarios, pasando por la adaptación a los requerimientos del medio de los periodistas y redactores hasta el filtrado y corrección de los productos de información por los responsables de contenido que desempeñan la labor de ejecutores de los dictámenes de sus superiores. La autocensura se transforma en costumbre, el pensamiento colectivo siempre dirigido y lineal.

Primer filtro: Propiedad, envergadura y orientación de los beneficios

La información es esclava de sus dueños

Que nadie se lleve a engaño, los medios de comunicación se rigen por las normas del libre mercado, se trata de entidades privadas necesitadas de rendimientos económicos para su subsistencia. Los propietarios/accionistas/acreedores son los que determinan en qué nicho de mercado es más rentable operar y a partir de ahí, su estrategia comercial supervisa la selección del suceso y del enfoque constituyente de la envoltura  informativa, lista para ser vendida como verdad universal. Los mass media se dedican a vender productos en forma de noticias a un perfil de consumo determinado.

Durante la primera mitad del siglo XIX en el Reino Unido, apareció una corriente revolucionaria liderada por una prensa dura y crítica contra  el sistema capitalista establecido y los patrones de las máquinas industriales, movimiento  que encontró adeptos en los estratos  obreros del reinado. Esta corriente combativa y luchadora, ahora antisistema, permitió que los obreros abrazarán unos ideales alternativos de mayor equidad, ecuanimidad y prosperidad y así reconocerse como clase social. La élite dominante, inquieta, se esforzó por aplastar el movimiento de raíz a  base de decretos, persecuciones y tasas punitivas; sin embargo, no alcanzó su objetivo. No obstante, al mismo tiempo que los tentáculos de libre mercado abrazaban al conjunto de la sociedad, el coste de los adelantos tecnológicos aumentaban en paralelo a la influencia del sector de la publicidad en los medios de comunicación , y como consecuencia, los pobres dejaron de ser rentables.  La prensa, con su industrialización, se purgó de disidentes  del poder.

A los grupos comerciales a los que pertenecen los grandes medios de comunicación les interesa un clima favorable y relajado en sus relaciones con el gobierno. Su rentabilidad es directamente proporcional a las políticas impositivas, a la publicidad estatal, a las reformas laborales y las leyes antimonopolio. Su relación con el poder es simbiótica.  La estabilidad del entorno y el intercambio de favores como beneficio mutuo.

Segundo filtro: Ingresos publicitarios

La manipulacion generalizada

Lo queramos o no, los medios de comunicación son presos de la publicidad, y por ende, de los interés del mercado. La totalidad casi íntegra de los ingresos tanto de la radio como de la televisión provienen de los anuncios publicitarios. Con anterioridad a su auge, el precio de un periódico cubría el coste completo de su producción al tratarse de su única fuente de ingresos. Una vez que las empresas comenzaron a publicitarse en los  medios cuyos seguidores eran identificados como clientes potenciales de  sus productos, éstos aprovecharon su posición dominante y bajaron los precios para eliminar a la competencia. Los demás no fueron capaces de resistir el invite y desaparecieron. En el capitalismo solamente sobrevive el que lo retroalimenta.

En consecuencia, el sector privado posee  un alto poder de decisión sobre qué es lo que se emite y lo que no. Los propietarios de los medios de comunicación han entendido que su negocio se basa en atraer y seducir audiencias con poder adquisitivo, no audiencia per se. Los publicistas a través de su dinero pagan y, por lo tanto, compran los programas en los cuales sus anuncios van a emitirse. No son del agrado de los espacios de debate críticos de los cuales se deriven opiniones contrarias o controversias susceptibles de modificar, alterar o perturbar las actitudes proclives al consumo. Sus programas de entretenimiento siempre orientados a una premisa fundamental: promover la venta de bienes y servicios.

Igualmente el estado, mediante subvenciones encubiertas de publicidad gubernamental, premia la fidelidad  de sus guardianes de la verdad. El sistema de libertad de prensa no existe, es una falacia, y debido a esto, es de vital importancia que la sociedad en su conjunto tome conciencia de la situación, aprenda a informarse por fuentes alternativas, luche por  una información objetiva y representativa del pueblo.

Tercer filtro: El suministro de noticias

La prensa falsa

Los medios de comunicación están subordinados a las fuentes de información al por mayor. La información, como píldora de consumo, necesita satisfacer una demanda considerable diaria de noticias en múltiples parrillas horarias exigentes con el menor coste posible. Los distribuidores de sucesos, como la Agencia EFE, les proporcionan un flujo ininterrumpido,  fiable y asequible de materia prima. Carecen de recursos suficientes para mantener constantemente activos dondequiera que esté la actualidad, el libre mercado les obliga a concentrar sus recursos limitados en los espacios generadores de noticias, siendo éstos las salas de prensa oficiales del Congreso, de los partidos políticos, del poder ejecutivo y de las empresas. Se trata sin más de información propagandística al servicio del establishment, vendida  a bajo coste para ser repartida a la población.

La relación entre el poder y los mass media va más allá de las salas de prensa. La credibilidad de la información oficial puede verse debilitada por fuente alternativas de cierta popularidad y/o prestigio. La aparición en escena de “expertos” a sueldo, en ramas tan dispares como la política, la economía, la ciencia,  o cualquier otro sector clave para el establishment, es la forma que tiene  la élite gobernante de mitigar el riesgo. A estos predicadores de la “Verdad” se les financian las investigaciones, se les invita a las tertulias televisivas, se les incluye como participantes en los Think Tanks o incluso se les contrata en organismos públicos como asesores. Se trata de voceros dotados artificialmente de una gran autoridad para mantener el discurso dominante activo.

Cuarto filtro: Coerciones y correctivos

La libertad de prensa corre peligro

En caso de producirse fugas de información molestas una vez traspasada la cadena de filtraje anterior, se activan las medidas de coerción y  amenaza. Se trata de la capacidad del poder para generar respuestas inmediatas amenazantes y costosas de forma tanto de directa como indirecta. La primera metodología se basa en la intimidación mediante llamadas telefónicas o burofax oficiales del los estamentos del gobierno, coacción mediante denuncias judiciales e investigaciones tributarias y policiales tanto a nivel individual sobre los cargos de responsabilidad como a nivel de entidad comercial.

La segunda se fundamenta en presionar a los accionistas por un lado, y a los acreedores por el otro con el fin de que se rebaje el tono a riesgo de inestabilidad organizativa y financiera, generar publicidad institucional contraria publicándola en medios afines, así como financiando fundaciones e institutos de investigación y de pensamiento como grupos de presión productores de respuestas críticas. El gobierno es el principal instigador de la intimidación legalizada, su mazo es  despiadado e implacable.

Quinto Filtro : Ideológico

La autocensura entre individuos

Finalmente, aparece el filtro más peligroso y poderoso de los cinco como colofón, el ideológico. La autocensura se ha socializa en la sociedad. El discurso  autorizado se transmite a través de los estamentos más elevados del poder hacia los ciudadanos pasando por todos lo estratos intermedios que conforman los medios de comunicación. Se define cuál es la verdad oficial y, además, qué criterios son admitidos y permisibles como crítica y contrapartida a esa realidad impuesta. Todo lo demás se categoriza como antisistema o populismo ocasionando una normalización y asimilación  gradual de qué es lo que se puede pensar y lo que no. Un sesgo cognitivo autoimplantado que expele cualquier pensamiento o idea disruptiva e innovadora en favor de un cambio de enfoque como solución a los problemas fundamentales que azotan a la humanidad.