Mundos internos mundos externos

La meditación en el naturaleza

 The true crisis in our world is not social, political, or economic, our crisis is the crisis of consciousness: an inability to directly experience our true nature, an inability to recognize this nature in everyone and in all things

Una joya de documental -Mundos internos, Mundos externos- para todo aquel que desee adentrarse en el mundo significativo de la introspección y la meditación consciente,  así como  profundizar sobre la raíz común de todas las religiones y las culturas arcaicas. Los antiguos sabios tales como Confucio, Pitágoras o incluso Platón expresaban que ellos mismos no eran capaces de crear o sugerir nada nuevo, su función se limitaba a transmitir el conocimiento que se les había sido asignado para su divulgación. Existe una sabiduría ancestral primigenia transferida de maestro a discípulo, de erudito a  aspirante, a partir de la cual se basan los preceptos de las grandes religiones y doctrinas de fe  que han sido, son y serán a lo largo de la humanidad.

la iluminación espiritual no es exclusiva de ninguna tradición religiosa en particular sino un derecho de toda la humanidad.

Documental producido y dirigido por Daniel Schmidt y su mujer Eva Dametto.  Daniel -cineasta, músico y profesor de meditación-, como aprendizaje previo para la realización de esta película, se instruyó en varios modelos de meditación, en tradiciones tan ancestrales como el Budismo, Taoísmo y los principios yóguicos de la India, además de en una variedad de enseñanzas místicas de varias culturas antiguas. Él mismo compuso la música que acompaña la narración y diseñó todas las imágenes que aparecen en ella, tanto las de elementos fractales como las de animación.

Su esposa Eva, cocreadora, es profesora de Chakra y Hatha Yoga, práctica meditación y sanación a través de las artes expresivas, es la creadora de varios mantras expuestos en el film, ayudó tanto en  la producción  como en todo el proceso de edición de éste.

El documental está compuesto de 4 episodios, cada uno de una duración de unos treinta minutos aproximadamente:

Âkâsha

Palabra sánscrita referente a la Luz Primordial, a la raíz de todas las cosas, al Æther que lo envuelve todo, esa fuente desde donde toda creación procede; el germen de la expansión del Bing Bang. El universo es vibración, partículas en constante movimiento, un sonido eterno, y Âkâsha es su progenitor, su creador. Las ondas sonoras, en perfecta armonía con la substancia o materia,  son las fuerzas, o inteligencias, que moldean las  formas que existen en la realidad física que nos rodea, la causa de toda verdadera experiencia espiritual que emana de la energía a la que se han referido innumerables místicos, budas, yoguis, chamanes, sacerdotes o incluso videntes.

Tiene multitud de nombres. Cada cultura ancestral conocedora de su existencia la denominaba según las raíces de su procedencia y conocimiento. Se trata del Ohm Primordial, de la música de las esferas, de la red de joyas de Indra, del Hijo de las Aguas Infinitas, o multitud de otros calificativos contraídos a lo largo de la historia de la humanidad.

La espiral

Platón, fiel seguidor de los preceptos Pitagóricos, sugería que existe una regla de oro, una llave dorada que otorga   sentido a todos los misterios del universo. Quizás sea este el conocimiento oculto que le falta a la Ciencia para unificar el mundo atómico con el cuántico. Es la Sabiduría o Inteligencia Divina, esbozada en cada átomo del universo, en cada grano de arena de una playa, en cada pétalo de una rosa, en cada mariposa que aletea sobre el aire. La percibimos en la Naturaleza, reflejo  imperfecto de la verdadera Belleza,  de la Simetría perfecta, de la Geometría divina, o incluso del Amor incondicional.

La Serpiente y el Loto

Símbolos ancestrales interpretados y difundidos de forma errónea. La  serpiente caracterizada intencionadamente, de forma equivoca, como el mal, como la fuerza que induce al pecado. Sin embargo, desde que la humanidad ideó la simbología como método de transmisión de conocimiento, la serpiente, o  el dragón, han encarnado la fuerza evolutiva del mundo, la regeneración (destruir para renovar) y la Sabiduría, y de ahí su veneración en las distintas tradiciones antiguas por todo el mundo. Se trata de la espiral tan presente en la naturaleza.

El Loto simboliza la mecánica oculta de la autosemejanza, el camino entre los planos de consciencia del individuo. Cada semilla de la Flor de Loto contiene un prototipo visible idéntico  y completo de la propia flor. Toda fuente creadora incluye en sí misma al arquetipo, la forma del ser que engendra; el código genético encerrado en el ADN de cada célula de un organismo como su representación científica más difundida.

Más allá del pensamiento

Los autores intentan responder a la eterna pregunta que atormenta las mentes disonantes a su verdadero camino en este universo ilusorio. ¿Por qué estamos aquí? Introducen los conceptos del Samsara o Mâya, el juego interminable del mundo aparente, o físico. La perpetuación del sufrimiento del alma mientras ésta esté anclada en las pasiones, placeres y anhelos más arraigados a la materia. A los humanos se nos ha dotado de una consciencia, el  sexto sentido mental que  nos permite razonar, para así ser plenamente conscientes y responsables de las  decisiones que tomamos. Y en esa lucidez plena y  verdadera posibilidad de libre albedrío se fundamenta  la Ley Kármica que determina el buen juicio y los méritos de cada ser. Anhelamos la Felicidad o el conocimiento centrándonos en lo exterior, en las sombras proyectadas en el muro de la caverna, en vez de mirar adentro.

Aquel que mira hacia fuera, sueña, aquel que mira hacia adentro, despierta.

Carl Gustav Jung