Oda a la Felicidad

El amor y al Felicidad

No hace mucho tiempo tuve una revelación. Entendí, de forma completamente espontánea y natural, con mi mente en reposo recostado sobre el sofá, observándote,  que esa Felicidad de la que tanto se habla, esa sensación de bienestar tan esquiva y a la vez, tan anhelada, no podía ser muy diferente  a  lo que estaba sintiendo  en ese preciso instante, y me di cuenta, por primera vez en mi vida, que eso era lo me estaba pasando a mí. Simplemente era feliz.

Comprendí que la felicidad no es una meta, sino que es una actitud consciente, una conquista personal, y como tal, debe de ser cultivada a base de esfuerzo diario, hasta adueñarnos de ella por completo.

La Felicidad es amar la vida; tan simple de decir, no obstante, tan difícil de  emprender.

Amar es Descubrir, siempre mirando adentro, la pasión que mueve nuestro universo interior, la luz  resplandeciente que ilumina nuestra Voluntad; esa Fuerza creadora  de vida.

Amar es Aceptarse a uno mismo. Aprobar tanto las virtudes como los defectos; permitirse tanto  los aciertos como las equivocaciones; abrazar tanto lo que te da la vida como lo que te quita. Vivir sin caretas y siempre fieles a nuestra esencia. Resignarse a ser imperfectos.

Amar es Sorprenderse en cada instante. Ser lo suficientemente humildes como para estar libres de todo prejuicio, como para no conformase con lo superficial, con lo aparente; buscar constantemente la fuente fidedigna, la Verdad por encima de todo.

Amar es Recordar a esos  compañeros de viaje  que tanto nos han dado, esos con los que hemos compartido dichas y penurias, y que quizás, se han ido  demasiado pronto. Rememorémosles pues con cariño, sin remordimientos, con alegría; esas lágrimas vertidas son la mejor manera de sentirles próximos, siempre  presentes, aquí, en el corazón; con la  convicción de que ellos, libres de dolor y de rencor, nos iluminarán allá donde estemos.

Amar es Maravillarse de la Belleza en cada detalle. De esa rosa que colorea un día gris, de esa gatita que te mira fascinada eternamente, de esa perrita que te sonríe confiando en la vida,  de ese confidente que ,incluso agotado, te reconforta, siempre, en sus brazos.

Amar es Perseverar. Tener fe en las decisiones tomadas, comprometerse con uno mismo y con nuestros seres queridos; cultivar, un día tras otro, el cariño, la ternura, la pasión, el respeto  a pesar de las circunstancias, siempre fieles.

Amar es Perdonar tanto a los que nos han hecho sufrir –intencionadamente o no- como a uno mismo, por el dolor que pensemos haber causado, o simplemente porque creamos no haber hecho lo suficiente. La Compasión, propia y ajena, como ejemplo de Valentía y Amor incondicional.

Tú me  haces feliz Yosune, tú me haces amar la vida, y por eso sé que te amo, ahora y siempre. Disfrutemos juntos de este viaje.