La revolución de la tecnología Blockchain en el IoT

El internet de las cosas

De nuestra filosofía depende nuestro futuro.

Richard Stallman

El avance tecnológico es imparable, una fuerza destructora capaz de asolar cualquier sistema funcional vigente y reducirlo a escombros. Comparable a un enorme huracán que, al propagar sus vientos coléricos por toda la extensión del tejido industrial y empresarial, lo succiona hacia su interior dejándolo totalmente obsoleto. Las consecuencias de su huella económica son devastadoras a corto plazo. Una  destrucción creativa que aterroriza y enfurece a los trabajadores, excluye a la competencia y desconcierta a los gobernantes incapaces de gestionar la compleja combinación de un descontento social creciente junto a un nuevo modelo disruptivo e incontrolable que amenace el statu quo. Nadie dijo que el progreso iba a ser sencillo.

No obstante, se trata de un proceso de renovación, de una energía intrínseca a la naturaleza, de un ciclo reiterativo dentro un  universo inteligente que se deshace de sus componentes anticuados en favor de unos principios superiores, de una evolución mejorada. La Ley de la Vida ni más ni menos. El  propio entorno que lo engloba y en el que actúa es el que debe acomodarse a estas transformaciones tan radicales mediante un proceso de adaptación progresivo y continuo. No se trata de prohibir o de refrenar legislando en contra de una revolución inevitable. Sino de acondicionar y reformar los sistemas tanto jurídicas como económicos y sociales existentes a fin de encajar este movimiento en su interior.

El IoT y el Blockchain

El poder distribuido de Blockchain

El Internet de las Cosas –IoT en sus siglas en inglés- se refiere a un concepto tecnológico moderno donde los objetos -cotidianos o no- son digitalizados  con el objetivo de poder permanecer interconectados entre sí y a Internet a fin de interactuar con el ser humano. Gracias  a los avances en la algoritmia de la Inteligencia Artificial en constante evolución, al volumen gigantesco de raw data recolectado a partir de los dispositivos móviles, así como de las  tendencias de búsqueda de los principales buscadores, se pueden inferir perfiles de comportamiento humano además de pautas sobre cualquier elemento que se quiera supervisar y medir. Una red de malla funcionando como una mente colectiva autónoma capaz de analizar y tomar decisiones de forma ágil y eficaz.

Por tanto, el IoT combina perfectamente con la tecnología Blockchain, una simbiosis realmente fascinante y eficiente. El modelo de cadena de bloques proporciona un sistema seguro y confiable para la compartición de información, la automatización de  tareas, la captación de  datos al igual que facilita las transacciones inteligentes prácticamente instantáneas a través de la World Wide Web.

El modelo IoT aún no ha conseguido introducirse  en el día a día de los ciudadanos debido a múltiples dificultades que aún no han sido resueltas:

  1. Falta de privacidad: Los usuarios no están dispuestos a que sus electrodomésticos digitales les espíen, formen pautas de comportamiento en base a sus actos cotidianos y vendan sus datos al mejor postor.
  2. Vulnerabilidad del sistema: La posibilidad de ser hackeado es una realidad cuando se está conectado a la red. La seguridad de un sistema  digital interconectado siempre está en entredicho.
  3. Capacidad de expansión: La capacidad del modelo para poder crecer y expandirse hasta crear comunidades/localidades/ciudades inteligentes.
  4. Interconexión e interoperabilidad: La interoperabilidad para conectarse y entenderse entre  numerosos sistemas de información distintos los unos de los otros es necesaria para producir información fidedigna, dar soluciones  eficientes  y proporcionar servicios de forma precisa y acertada.
  5. Eficiencia de BBDD centralizada: Las grandes bases de datos centralizadas son ineficientes, corren el riesgo de corromperse y fomentan monopolios.

Todos estos riesgos son mitigados por la cadena de bloques tal como se expone en los 7 principios de la tecnología Blockchain. Y por ello, quizás sea la pieza perdida del rompecabezas que permita abrirse camino por el mundo del Internet of Things, posibilitando la introducción de nuevos modelos de negocio disruptivos que generen un beneficio tanto para las empresas como para los usuarios, siendo éstos últimos consumidores y coproductores de forma simultánea (venta de energía excedente, compartición de capacidad procesadora, etc.).

A continuación se exponen numerosos sectores económicos que esclarecen el potencial de ambas tecnologías unificadas capaces de modernizar y perfeccionar los paradigmas tecnológicos actuales.

Supervisión y gestión de infraestructuras

La concepción de ciudades inteligentes ya es un germen aún prematuro, no obstante, todo parece indicar que es el camino a seguir. El uso de sensores digitales autónomos  de supervisión, gestión y prevención de las infraestructuras ya se aplican en programas piloto como proyectos de innovación financiados por fondos europeos, como el de la ciudad de Ávila.

Se trata de dispositivos inteligentes interconectados y geolocalizables capaces de determinar el estado de conservación de pavimentos, postes eléctricos, vías férreas, tuberías o cualquier otro elemento que se quiera tener controlado a fin de detectar y predecir posibles contingencias y actuar de manera eficaz conforme a los datos recabados y suministrados a la red.

Gestión energética

Patrones modernos de gestión energética sostenible más igualitarios y que mejoren la producción y distribución de la electricidad son necesarios. Al digitalizar paneles de energía solar, las comunidades, poblaciones e incluso ciudades lograrían  abastecerse prácticamente de forma autónoma.

Los productores de energía solar, gracias a una infraestructura basada en tecnología Blockchain, serían capaces de vender sus excedentes mediante el uso de contratos inteligentes a tiempo real a otro usuarios bajo demanda. Estas microrredes sociales de energía generarían nuevos modelos duales cliente/vendedor, al mismo tiempo que manejarían de forma más eficiente que las megacorporaciones del sector el transporte de la energía  cooperando con empresas locales  ocasionando menores pérdidas en su traslado.

Transporte autónomo

La autonomía del transporte de personas y mercancías es sin duda el sector donde más inversión en innovación se está produciendo. Grandes multinacionales como Tesla, Uber, Amazon  y otras muchas anhelan un futuro donde los conductores sean cien por cien algoritmos inteligentes. Sin entrar en discusiones sobre el devenir del trabajo mecánico, en un futuro no muy lejano utilizaremos una app para contactar con un vehículo autónomo que nos traslade al destino solicitado.

Estos medios de transporte digitalizados ,totalmente robotizados, escogerán por sí solos la ruta más rápida, evitarán atascos y pagarán peajes. Las multas, los tickets de aparcamiento y de parking, las inspecciones de mercancía o técnicas como la ITV, los pagos aduaneros se realizarán de forma inmediata y en formato digital, toda la burocracia y el papeleo farragoso desaparecerán.

Control del medio ambiente

Equipar tanto las calles de la grandes ciudades como las autovías o grandes superficies de bosque de sensores meteorológicos con la finalidad de medir en tiempo real el nivel de polución en ese preciso instante,  o incluso la capacidad de predicción de posibles fenómenos atmosféricos como puedan ser tormentas de nieve o incendios forestales sería posible gracias a una infraestructura digital basada en la cadena de bloques.

Se podría, por ejemplo, medir la calidad del aire que se respira en puntos concretos de una urbe y dar señales de alarma para modificar el tráfico in situ o activar protocolos de emergencia reactivos; realizar mediciones del agua corriente, de los ríos o pantanos para detectar posibles contaminantes y así avisar a los servicios de emergencia; prevenir la propagación de los incendios forestales mediante detectores de temperatura, de humo o gracias a algoritmos predictivos que observan la incidencia de los rayos o de la tormentas. Los tiempos de respuesta se verían reducidos, lo que conlleva un descenso del riesgo en vidas humanas.

Además, los usuarios podrían vender información de todo tipo gracias a dispositivos móviles instalados en sus vehículos si se conectaran a la red.

Administración de propiedades y edificios

Aplicar diversos modelos de negocio basados en el paradigma Blockchain  a la administración de edificios y propiedades podría ser una de las posibles alternativas para paliar y fomentar el arrendamiento de espacios vacíos, tanto de propiedades particulares como de inmuebles comerciales.

Sensores digitales conectados a la red capaces de reconocer y de informar sobre el estado del local -ocupado o no- gestionarían de manera autónoma y eficiente los alquileres usando contratos inteligentes. Un nuevo mercado digital de activos de inmuebles se crearía con competencias para alquilar y habilitar pagos. Espacios que se anuncian y se administran a sí mismos para, por un lado, facilitar y liberar  de tareas al propietario, y, por el otro, ayudar a empresas, estudiantes, asociaciones de todo tipo, trabajadores o personas en busca de un nuevo hogar a encontrar espacios de su preferencia.

Archivo digital de documentos

Partimos de la premisa que todos los documentos pueden digitalizarse, pero no solo en formato pdf, sino más bien como una estructura de datos incrustada dentro de una cadena de bloques, los cuales podrían transformarse en activos digitales. Ya sean patentes, escrituras de propiedad, seguros, acciones, certificados de nacimiento o de inspección, empadronamiento o cualquier otro tipo de documento.

Toda esta información necesaria para la gestión de los quehaceres diarios, dentro de la administración tanto pública como privada, disponible en un gran base de datos distribuida y colectiva aumentaría de forma exponencial la disponibilidad, la integridad y la eficacia de su procesamiento, evitaría pérdidas y agilizaría la tramitación de la documentación. Almacenes inteligentes notificarían la escasez de existencias al encargado, avisos en tiempo real a los conductores de vehículos de una multa de tráfico, de la caducidad de su inspección técnica, o incluso trámites administrativos prácticamente instantáneos como un cambio de padrón o la renovación del pasaporte.

Ventajas económicas

El futuro digital

El uso de la tecnología Blockchain dentro de la economía de mercado es beneficiosa tanto para las empresas como para los usuarios al poder reducir costes fijos, automatizar tareas y eliminar entidades intermediarias:

  1. Mayor rapidez: Transacciones automáticas, tiempos de respuesta reducidos, micro pagos instantáneos, contratos inteligentes.
  2. Costes reducidos: Menores costes fijos, desaparición de entidades intermediarias, infraestructura reducida, aumento de la rentabilidad.
  3. Mayor eficiencia y productividad: Aumento del rendimiento, mayor número de acciones por unidad de tiempo.
  4. Mayor eficacia: Mayor automatización de tareas y decisiones y, por lo tanto, una menor cantidad de errores humanos.
  5. Mayor confianza e integridad: Las decisiones ya no están sujetas a intereses individuales, las empresas o personas intermediarias  han sido  intercambiadas por  contratos/algoritmos inteligentes.
  6. Mayor protección de la privacidad: La propia tecnología subyacente proporciona la integridad de los datos, la protección de los usuarios, la imposibilidad de venta  de datos a terceros.
  7. Capacidad de predicción aumentada: Algoritmos automáticos predictivos más competentes, información a tiempo real fidedigna y tiempos de respuestas reducidos.