El poslenguaje trendy del capitalismo cool

Miserials o millenials

Pero si el pensamiento corrompe el lenguaje, el lenguaje también puede corromper el pensamiento. – George Orwell

Al Capital le encanta el poslenguaje. Sus verdaderos creyentes son auténticos especialistas en tergiversar la realidad mediante el uso de la propaganda lingüística. Se trata de corromper el lenguaje inoculándole un virus que, al entrar en contacto con el intelecto humano, se propaga por la mente del individuo, neurona a neurona, hasta vaciarle el sentido común y su gestor de raciocinio. Una enfermedad que afecta al core de la conciencia para así  generar pensamientos adulterados perfectamente adaptados a la ficción orquestada por el establishment. Su única finalidad consiste en normalizar el statu quo en las mentes de los ciudadanos.

Mentira a mentira, día tras día, la conjura del capital avanza hacia el despliegue y realización de su  plan maestro, normalizar el nuevo orden de las cosas. Los voceros parasitarios predican que la crisis ya es historia, los indicadores macro-económicos no podrían ser más positivos y el sector financiero afila los colmillos. No obstante, sus consecuencias micro se han enquistado para quedarse en perpetuidad, la perennidad de la precariedad se ha normalizado en la conciencia colectiva de la ciudadanía. Una podredumbre enmascarada en una fragancia sugestiva y atractiva. El guiso a fuego lento de la nueva sociedad del bienmalestar, regularizando la miseria tanto de espíritu como material.

Resulta sumamente cómico, descorazonador y esclarecedor contemplar cómo los Guardianes de la Verdad se rasgan las vestiduras con acontecimientos que escapan a su control y planificación, menoscabando su legitimidad como resultado de la posverdad. Aseveran, categóricamente, que las  masas  son demasiado volubles e influenciables de externalidades  como consecuencia de sus creencias preconcebidas como para adquirir compromisos coherentes. Al mismo tiempo que callan, toleran y promueven el uso del poslenguaje con objeto de manipular al populacho conscientemente a favor de sus intereses ideológicos. Al igual que la propia libertad de expresión, el  límite se dilata o encoge en función del sujeto agraviado.

Trabajo miserable

La miseria tapizada de seda, miseria se queda. Una innovadora terminología cool ajustada tanto a los nuevos estándares generacionales como a la disruptiva economía “colaborativa” ha emergido a fin de  enmascarar la dura realidad cotidiana bajo un velo de modernismo rancio.

El trabajo precario

Ahora resulta que eso de vivir dignamente bajo un salario mensual es cosa de pasado, una tradición viejuna y trasnochada. Son mucho más trendy  los Minijobs patrocinados por el nuevo Capitalismo 2.0 del tipo Job Today, contratos exprés -si tienes suerte- adecuados a la desesperación de la gente. ¿Llevas solo cuatro años en paro y encima tienes una bici? ¡Estás de suerte! ¡¿Ya que estás, por qué no te das una vuelta y repartes precariedad para nosotros por una miseria?! No conformes con eso, el Jobsharing o coworking es la nueva evolución, el plan Premium. Se trata de compartir puesto –y sueldo- con otro muerto de hambre, un dos por uno de oferta. ¡Y te sobrará tiempo para coger la bici e ir a repartir con alegría! ¡Y recuerda, si no tienes ni para comprar el pan, es por qué no quieres, gandul!

Un nivel superior es lidiar con los problemas relativos a la nouvelle bourgeoisie del siglo XXI, los trabajadores pijos. Nos encontramos con el maravilloso salario emocional, o como cobrar en abrazos, sonrisas y florecillas. ¡Te quitamos un porcentaje de tu  sueldo pero, a cambio, te damos  la flexibilidad de poder llevar a tu hijo al dentista, o no! ¡Y todo bajo un clima de felicidad corporativa y amor fraternal! ¡Y no te preocupes, si te falta para la letra mensual de la hipoteca, compleméntalo con el porcentaje de productividad que le has regalado a tu empresa!

Y ya para acabar, el modo Platinum, solamente apto para los bienaventurados con vacaciones que aman su trabajo por encima de todo. Las fabulosas Jobvacations, o como estar disfrutando de tu tumbona horneándote al sol cual corderito asado con una cerveza en una mano, y un dispositivo digital –cualquiera vale- con el Outlook echando fuego por la otra. ¡Tú productividad es mi bonus anual, esclavo! Pero eso sí, el merecido descanso laboral es sagrado.

Vida miserable

¿Eres entrepeneur pero no tienes donde caerte muerto? ¡Enhorabuena, estás a la última, es la nueva tendencia! Eso de vivir solo o en pareja está desfasado,  una costumbre vintage. No sufras más, una nueva forma colaborativa de compartir  experiencias gratificantes y ayudar a mejorar la sociedad ha llegado para quedarse. ¡Tu espíritu emprendedor te lo agradecerá eternamente! Así que en lugar de soñar con imposibles –tarea nada productiva-, pásate al Coliving donde podrás vivir hacinado en un albergue-oficina, sostenible eso sí, con otros mohínos y necesitados,  y así poder intercambiar frustraciones y compartir  miserias. ¡Y además, podrás beber zumos de frutas naturales y comer tofu todos los días, porque no tendrás ni para un plato combinado!

¿O  quizás eres más bien un asalariado de doce horas diarias trabajadas doce días seguidos pero no te da ni para una caña en una terracita? No te preocupes, los países nórdicos han encontrado la solución a tu desdicha. Se llama Nesting, o como quedarte todo el fin de semana en casa y agradecérselo al universo, ya que ir al cine con tu pareja o cenar con los colegas es enormemente perjudicial para la mente y aumenta la ansiedad. ¡Socializar en persona está desfasado, mejor quédate alelado por Fakebook!

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Sin embargo, si de verdad deseas convertirte en un auténtico millennial Hipster, un pura sangre de la miseria, hazte ¡Freegan! La última moda en dietas vegees. Basta con localizar el contenedor más cercano con tu app trashEater y ponerte de basura hasta reventar, encima gratis y sostenible cien por cien con el medio  ambiente. Al igual incluso contribuyes a arreglar el problema de la pensiones muriéndote de una intoxicación alimentaria. ¡Una experiencia escatológica digna de contársela a tus nietos –si es que llegas-!

Individuo  miserable

¿Vives en pareja, uno en paro y el otro con un sueldo indigno y sin ninguna certidumbre de poder mantener un hijo? Bienvenido Sinkie (Single Income No kids) a tu mísero presente y desalentador futuro. Eres la primera generación que vive peor que tus progenitores, y eso que no has llegado aún la edad de jubilación.

Contratos temporales

No obstante, la esperanza es lo último que se pierde. ¿Suplicas por dormir poco, hincharte a café y vivir de pizzas congeladas y cerveza barata? ¡No busques más, hazte Doer! El nuevo paradigma del neocapitalismo cool –a new lifestyle– para el cual, como buen freelance, mendigarás tu tiempo, tu intelecto y  tu creatividad a empresas de servicios digitales a cambio de un mojón económico, que no colchón. La esclavitud moderna es el nuevo modelo de superación personal.

Si no produces, no sirves, solamente estorbas. Así que más te vale tener predisposición a ser rentable y eficiente, o lo que es lo mismo, a ser proactivo, o cómo esclavizarse por los beneficios de la empresa. Utiliza la energía y el tiempo que te sobra en  proponer mejoras para  tu compañía a fin de que tu presidente pueda llevarse un  milloncejo más para su jubilación.

Futuro Miserable

¡Si el presente te parece una mierda, espérate a ver el futuro! La exitosa economía colaborativa, gracias al avance tecnológico imparable, está consiguiendo transformar el mercado laboral. Ahora ya no te tendrás que preocupar por si te hacen indefinido o no, porque directamente no vas a tener contrato alguno que firmar. ¡¿No es maravilloso!? Di adiós al estrés, te vas a volver un emprendedor de éxito casi sin querer, un falso autónomo a la fuerza. Y por lo tanto, de qué te sirven los derechos laborales si te has vuelto un empresario con ingresos inmediatos. ¡Lo has conseguido, ahora eres élite, enhorabuena crack!

Ahora sí que sí. Podrás expresarte como ellos, usar su terminología potente e inspiradora que genera rentabilidad y beneficios casi ilimitados. En lugar  de despidos masivos, utiliza sinergia de procesos operacionales para aumentar la productividad; power nap como parte del salario emocional para que tus futuros súbditos puedan echarse una siesta de vez en cuando y así poder seguir trabajando diez horas más sin descanso;  proactividad como sinónimo de auto sacrificio por la mejora  de tu bonus anual; y por último, personal ventures o como “robarle” una  idea innovadora a un empleado a cambio de un bono de mil euros.

¡Adelante campeón, el futuro es tuyo, y ya si eso, muérete antes de cobrar la pensión, que el horno no está para bollos!