La generosidad como premisa económica

La generosidad

La virtud y la generosidad son recompensadas de un modo inescrutable. -Nelson Mandela

Artículo que expone posibles soluciones a los problemas expuestos en Capitán Codicia y su arsenal financiero.

La virtud contraria a la Codicia es la Generosidad. Ser generoso consiste en  la costumbre de dar y compartir el excedente con los demás que lo necesiten, o, económicamente hablando, invertirlo en pos de un beneficio futuro mutuo. A menudo confundida con la Caridad, se relaciona más bien con el principio de reciprocidad esencial e inherente en las relaciones humanas que fomenta el mecanismo de intercambio de favores y de auxilio. Uno de los fundamentos básicos de la sociedad del bienestar radica en la redistribución  de riqueza entre los que más tienen a los más desfavorecidos en un determinado momento, situación que podría revertirse en cualquier instante. Hoy por ti, mañana por mí.

 La generosidad siempre es el mejor camino. – Jorge González Moore

Los mercados financieros nada tienen que ver ni con la generosidad ni con el bienestar social. Son instrumentos de inversiones cuya rentabilidad a corto plazo es directamente proporcional al riesgo de pérdida. Se rigen, única y exclusivamente, por la pura Codicia. En lugar de facilitar mecanismos de inversión en relación a actividades productivas y beneficiosas para la sociedad en su conjunto, se ha creado un gigantesco casino donde la avaricia, la complejidad y la opacidad son sus rasgos más característicos. El riesgo, in crescendo, se propaga en el tiempo y espacio hasta que acaba estallándole al que llega tarde y mal  propagándose por todos los nodos intermedios. Y por ello, es necesario desacoplarlos de la economía real. Quien quiera participar, a su coste y riesgo. Es imperativo reformarlos y regularizarlos. Las personas, como deber ciudadano y de responsabilidad para con los suyos, deben tomar conciencia de ello.

Incentivos perversos

El dinero y la Codicia

La única manera de combatir estos incentivos perversos pasa por reformar la legislación vigente internacional como método disuasorio:

  1. Favorecer los incentivos a medio/largo plazo: Unos de los grandes problemas del mundo financiero es la ceguera transitoria provocada por una avaricia desmedida. Las altas ganancias individuales inmediatas  desvirtúan los objetivos globales, enmascaran los altos costes sociales e incluso empresariales causados por sus efectos perniciosos. Los incentivos aplicados a los directivos deben ir dirigidos a estrategias futuras, no cortoplacistas.
  2. Mayor poder de decisión de los propietarios: Los accionistas, mediante el uso de su voto, deben de ejercer un control efectivo en relación a los sueldos de sus directivos y al diseño de sus incentivos. Al fin y al cabo, son meros empleados  a su cargo. No tiene sentido que los dueños legales no tengan poder de decisión sobre las retribuciones de sus asalariados más poderosos y determinantes.
  3. Lesgislar y actualizar el código penal: Limitar la flexibilidad de la ingeniería contable y endurecer tanto el control como las sanciones de la contabilidad creativa.

Opacidad y complejidad: información sesgada

La información es esclava de sus dueños

Existe una máxima en las finanzas: la opacidad y la complejidad dan mayor rentabilidad. A los mercados no les entusiasma la transparencia, más bien todo lo contrario. Se han creado productos muy complejos de forma consciente con la finalidad de reducir la transparencia, incrementar la incertidumbre, y por tanto el riesgo, y así  agrandar las comisiones de los operadores. Estos últimos cobran sí o sí, con independencia del resultado final. Si un nuevo producto es rentable,   se intentará copiar y mejorar. Los mercados se inundarán de elementos similares y, a mayor competencia, menor beneficio. Si un producto único es muy bueno y difícilmente reproducible, sus ganancias derivadas se tornan exponenciales. La complejidad dificulta la imitación y acota la información:

  1. Complejidad excesiva: Los bancos de inversión, aun teniendo toda la información a su disposición, han sido incapaces de conocer sus propias posiciones, las valoraciones las hacían modelos matemáticos, no los mercados.
  2. Discusión sobre la idoneidad de ciertos productos financieros: ¿Son realmente necesarios? ¿O simplemente son armas especulativas que fomentan la codicia?
  3. Mayor control: Sobre la Ingeniería fiscal que restrinja la cocina de los libros contables exagerando los ingresos. Legislar a favor de una mayor transparencia de la contabilidad del sector financiero.
  4. Transparencia global: Existen canales oscuros por lo que el dinero fluye sin ningún tipo de supervisión. Combatir los paraísos fiscales, las rutas y mecanismos de evasión de impuestos y blanqueo de dinero.

Mitigación del riesgo

Una vez más, legislar en favor de restringir el riesgo a fin de incentivar los distintos actores financieros en contra del mismo para actividades altamente especulativas:

  1. Nueva Ley Glass-Steagall: Total separación entre la banca tradicional y la banca de inversión. Situación que genera conflictos de interés y riesgo de contagio en la economía real. Tanto los depósitos como las hipotecas no se incluirían de facto en transacciones financieras a menos del consentimiento de los interesados.
  2. Mayor transparencia en todos los niveles: Para que la información manejada por la totalidad de los actores sea la misma e igual de comprensible.
  3. Mitigación del riesgo: A mayor riesgo, la obligación de aportar más capital propio y, por lo tanto, reducir el ratio de deuda. El apalancamiento se traduce como la relación entre el capital propio invertido y el crédito utilizado en un movimiento financiero. Operaciones especulativas enormemente apalancadas dan mucho beneficio en caso de éxito, no obstante, conllevan mucho peligro dado que promueven una mayor exposición a la insolvencia o incapacidad de atender los pagos.
  4. Análisis de viabilidad: Analizar la conveniencia de ciertos productos ultra-especulativos y restringir su uso, como puedan ser los CDS (Credit Default Swaps).
  5. Formación ecoonómica:  Educar a la ciudadanía, desde las escuelas hasta la divulgación de información multiplataforma, sobre conceptos básicos de la economía y de las finanzas.

Too big to fail

Demasiado grande para caer

El saberse intocable genera soberbia,  temeridad  y arrogancia. Las entidades bancarias supranacionales son conocedoras de su posición dominante como entidades demasiado grandes para caer y operan en consecuencia:

  1. Partirlas en trozos: Las mega-corporaciones son muy eficientes para sus propios intereses, pero muy poco para la sociedad en general. Si son demasiado grandes para quebrar y para ser reestructuradas entonces son demasiados grandes para ser gestionadas y, por lo tanto, para existir como un único ente.
  2. Endurecer la legislación: Penalizar la ingeniería fiscal para desincentivarla.
  3. Leyes de Transparencia: Frenar la ventaja competitiva de los poderosos frente a los pequeños en relación a la información privilegiada. Operan en un terreno de juego desigual usando una posición dominante. Distorsionan el mercado al serles permitido crear CDS (propias pólizas de seguros contra los impagos) y otros productos similares y, al mismo tiempo, estar asegurados por los estados con dinero público. Por poner un ejemplo  sencillo, cuando los estados cubren hasta un valor máximo los depósitos bancarios de los ciudadanos realmente están financiando  la especulación bancaria.
  4. Desincentiva el riesgo: A mayor riesgo en la inversión, más capital propio.

Productos financieros arriesgados

La complejidad y opacidad tienen una relación directa con la rentabilidad en el mundo de las finanzas. Es necesario una reestructuración del mercado financiero  a fin de garantizar, por un lado, una información simétrica y veraz para todas las partes y, por otro, refrenar la onda expansiva de los productos especulativos en caso de colapso:

  1. Regularizar: Regulación  del mercado internacional y creación de un plan de transparencia veraz y verificable.
  2. Separación entre economía y finanzas: Disgregar el mundo financiero de la economía real. Inversión de los bancos usando los depósitos personales solamente a transacciones bursátiles y donde el riesgo sea “marcado” como seguro. Es decir, separar la banca nominal de la banca de inversión. Lo creamos o no, los bancos privados no son tan vitales para una economía sostenible como nos hacen pensar, sino más bien que la economía actual está diseñada para que lo sean.
  3. Capitalizar en función del riesgo: A mayor riesgo, mayor capitalización de las operaciones.
  4. Responsabilidad Solidaria: Dada la elevada cuantía de productos financieros altamente complejos difícilmente regulables y evaluables -es decir, conocer a ciencia exacta su nivel de apalancamiento y, por tanto, determinar el riesgo estimado-, exigir una responsabilidad “solidaria” a los distintos agentes que operan en los mercados. La obligación de aportar de antemano su capital propio y a partir de ahí, el del resto.
  5. Impuestos: Cargas impositivas cuya retribuciones en porcentajes varíen en función de la complejidad y del riesgo de cada producto. Es decir, impuestos progresivo al riesgo tipo IRPF.

Papel del estado

El Efecto Goteo del Neoliberalismo
El Efecto Goteo del Neoliberalismo

Lo estados son las únicas entidades con legitimidad y capacidad operativa para legislar las reglas del juego del mercado financiero a nivel local, al igual que llegar a consensos con otras naciones y organismos internacionales para reestructurarlo a nivel global; además de asegurar y apuntalar políticas tanto económicas como sociales que generen riqueza y mantengan un estado de bienestar.

La economía del día a día debe de ser la prioridad y los mercados financieros un mercado aparte, secundario y diferenciado. Los ciudadanos, como principales receptores de los efectos derivados de las decisiones estatales, deberíamos exigir como mínimo:

  1. Regulación transparente: Robusta y supervisión activa:
    • Supervisores para cada mercado que vigilen las operaciones y los movimientos de éstos.
    • Reguladores cuya prioridad sea mantener la estabilidad de los mercados
    • Reguladores que velen por la coherencia, seguridad y conveniencia de los distintos productos financieros.
  2. Políticas estatales: Orientadas a mantener el pleno empleo y la estabilidad social.
  3. Fuerte inversión el I+D+I: Un sistema de patentes mejor diseñado que a la vez proteja el derecho de autor y promueva el conocimiento público como beneficiarios mutuos.
  4. Protección social: Seguridad laboral y protección social como políticas prioritarias.
  5. Proteger el valor del trabajo:Luchar preventivamente y proactivamente contra la explotación laboral tanto a nivel local como internacional: Leyes contra la usura, sueldo mínimo decente, trabajo esclavo y convenios colectivos.
  6. Concienciación ciudadana: Concienciación, empezando por las escuelas, sobre la importancia del valor del trabajo trasladado al precio de los productos. La economía “colaborativa” del todo gratis está acabando con la sociedad del bienestar, destruyendo trabajo bien remunerado y generando condiciones laborales en regiones en desarrollo rozando casi la esclavitud. Lo barato, al final, siempre  sale caro a medio/largo plazo.